Instantáneas

 

Control de la resistencia a los antimicrobianos en los hospitales: control de las infecciones y uso de antibióticos

 

 

En los hospitales, la resistencia a los antimicrobianos es determinada por problemas de falta de higiene, por la presión selectiva creada por el uso excesivo de los antibióticos y por los elementos genéticos móviles codificadores de mecanismos de resistencia bacteriana.

En una encuesta realizada en cuatro centros médicos de los Estados Unidos de América, 85% de los 424 médicos encuestados consideraron que la resistencia a los antimicrobianos es un importante problema nacional y 55% declararon que la resistencia era un problema para sus enfermos (6). En este artículo se aborda el problema de la higiene y de la presión de los antibióticos.

En una encuesta reciente, 45% de los médicos entrevistados consideraron que las malas prácticas de lavado de las manos constituyen una importante causa de resistencia a los antimicrobianos en los hospitales. El lavado de las manos es una de las medidas relacionadas con el control de las infecciones que peor se cumple. A ello contribuyen el tiempo que consume y los efectos adversos cutáneos del lavado repetido. Las friegas con alcohol pueden superar ambos problemas, pero la adherencia a esta práctica requiere refuerzos educativos continuos, un control de su cumplimiento y retroalimentación del personal. Con campañas agresivas de este tipo se pueden conseguir tasas de higiene de las manos del 60% al 80%, suficientes para patógenos poco frecuentes que solo colonicen una pequeña proporción de pacientes. Sin embargo, cuando la presión de colonización es mayor debido a la existencia de un mayor número de pacientes colonizados, estas cifras pueden ser insuficientes. Por ejemplo, cuando el 30 a 50% de los pacientes están colonizados por enterococos resistentes a la vancomicina incluso descuidos ocasionales con el lavado de las manos pueden ser suficientes para mantener la transmisión cruzada.

Una medida para contrarrestar el problema de la presión de colonización es el uso de guantes desechables durante el contacto con los pacientes y su entorno. En un estudio, la tasa de diarrea nosocomial por Clostridium difficile fue tres veces menor en plantas con "uso universal de guantes" que en las plantas de control (16). En un estudio sobre los enterococos resistente a la vancomicina, 39% del personal tenía los guantes contaminados por estos microorganismos, incluso después de un breve contacto con pacientes infectados o colonizados; la contaminación de las manos del personal disminuyó en un 71% con el uso de guantes.

La presión de los antibióticos puede ser más susceptible de intervención que las prácticas higiénicas. Para simplificar la prescripción de antibióticos, la mayoría de los hospitales utilizan formularios "cerrados" que reducen las opciones de prescripción, generalmente a uno o dos fármacos por clase de antibióticos. Las pautas clínicas pueden mejorar el empleo de los antibióticos, especialmente si se realizan auditorías y se les proporciona retroalimentación a los médicos. Las intervenciones más eficaces relacionadas con los antibióticos han sido los programas de restricción y las recetas informatizadas.

Las restricciones al uso de antibióticos han sido especialmente eficaces para reducir los costes y el excesivo uso empírico de los antibióticos de amplio espectro.

La intervención más reciente en la prescripción de antibióticos ha sido su empleo rotatorio, que tiene mayores probabilidades de ser eficaz durante períodos de tiempo limitados y en ambientes cerrados, como las unidades de cuidados intensivos.

El control de la resistencia a los antibióticos requiere la implementación de varias estrategias: vigilancia continua de la resistencia; tipificación molecular de los aislados; empleo de controles higiénicos para reducir la propagación de cepas clonales y de controles de antibióticos para limitar la propagación de las cepas policlonales, y apoyo administrativo. (Weinstein RA. Controlling antimicrobial resistance in hospitals: infection control and use of antibiotics. Emerg Infect Dis 2001;7:188-192)

Organización Panamericana de la Salud Washington - Washington - United States
E-mail: contacto_rpsp@paho.org