RESPUESTA

Comentarios

Comments

Gregorio Kaminsky

1Doctor en Filosofía, Universidad de Buenos Aires (UBA). Profesor titular de Psicología Social-Institucional, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Profesor titular del Departamento de Planificación y Políticas Públicas, Universidad Nacional de Lanús, Argentina. jujak@arnet.com.ar

Las notas de Luis David Castiel y Javier Sanz-Valero (1) ponen en tensión -incluso jocosa- los salmos de los cuerpos saludables, exultantes, frente a los tiempos desgraciados del contrabando de ilusiones de longevidad. Borat, grosero kasajtanés y etnólogo de la cultura USandicA expone los tonos del mundo biopolítico hiperparanoico. Ese mundo, que lo deslumbra, ostenta una nueva utopía: la representación del vacío y la exaltación del cuerpo protésico. Se trata de un personaje ignorante, aún cuando los gestos de su discurso ponen en evidencia el control como terror indiciario. También teatraliza, no sin torpezas, lo que denominaríamos vanguardia global de los riesgos amenazantes, la tele-inducción a distancia. Borat, desgraciado rostro de humanidad elemental, residuo de tiempos vencidos y mortalidades brutales, se reafirma en una módica existencia utópica por medio de su embriagado, loco amor por la Dulcinea de sus pagos. Borat sustenta la biopolítica del enamorado cuya pasión desea abrazar tiempos y espacios carnales; aborigen de un territorio ínfimo y decrépito. Mortal irremediable, parece más inmortal que el mundo acabado del fin de la historia. Para los autores, Borat parece el inspirador de Nacido para ser salvaje del grupo Steppenwolf y, en cuanto a las relaciones biopolíticas, podemos evocar Simpatía por el diablo de los Rolling Stones.

En coincidencia con Eduardo Bustelo Graffigna, entiendo a:

...la política sanitaria no ya como política estatal sino como manejo del cuerpo político de la sociedad como biopoder. (2 p.143)

Y tomo nota de sus diez observaciones acerca de las ideas de Foucault, que le parecen ausentes del trabajo. En cualquier caso, remito a mi Michel Foucault, El yo minimalista y otras conversaciones (3). Respecto de la dimensión "biopolítica-construcción de la subjetividad", a la que se dice "no desarrollada en el texto en consideración", podrá ser compensada por mi texto Subjetividades (4). Respecto al corte enfático y aún confuso que se observa en mi trabajo, admito mi preferencia por el paladar ensayístico frente a los sabores del paper envasado al vacío.

Me parece contundente la afirmación de Dora Barrancos respecto de la agencia biopolítica, que:

...insiste en el orden del sentido común y en el sustrato material fisiológico y anatómico que se llama cuerpo. [Y también es decisiva] entre otras cosas porque en la vida corriente es difícil denotar que sea esencialmente una producción de sentidos culturales. (5 p.153)

La vida corriente, digamos, es aquella misma que ignora nonatos y desconoce póstumos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Castiel LD, Sanz-Valero J. La biopolítica, la salud colectiva y el Kazajstán: de Alma Ata a Borat Sagdiyev. ¿Una mirada atópica?. [Debate]. Salud Colectiva. 2008;4(2):149-151.         

2. Bustelo Graffigna E. ¿Vida o calidad de vida? [Debate]. Salud Colectiva. 2008;4(2):143-147.         

3. Kaminsky G, compilador. Michel Foucault, El yo minimalista y otras conversaciones. Buenos Aires: La Marca; 2003.         

4. Kaminsky G. Subjetividades. Montevideo: Nordan; 1989.         

5. Barrancos D. Notas sobre el artículo de Gregorio Kaminsky. [Debate]. Salud Colectiva. 2008;4(2):153-155.         

Universidad Nacional de Lanús Lanús - Buenos Aires - Argentina
E-mail: revistasaludcolectiva@yahoo.com.ar