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Plan de Acción Regional de Alimentación y Nutrición, OPS/OMS

 

 

La mala nutrición en la región de las Américas continúa siendo un problema muy serio en salud pública. Para 1995 se estimó que más de un millón de niños nacieron con bajo peso; seis millones de niñas y niños menores de cinco años de edad presentaron un déficit severo de peso (peso para edad por debajo de -2 DE del patrón de referencia de la OMS), como resultado de la interacción entre la desnutrición y las infecciones entre otros factores; 167 millones de personas estaban en riesgo de sufrir las consecuencias de la deficiencia de yodo; 15 millones de menores de cinco años de edad sufrían de algún grado de deficiencia de vitamina A, y 94 millones de habitantes estaban anémicos por deficiencia de hierro (OMS, 1995). A estos problemas se suma el incremento de la obesidad y de las enfermedades crónicas asociadas a la dieta, particularmente en los grupos de bajo nivel socioeconómico, problema que en algunos países de la región ha alcanzado proporciones del orden del 50% entre los adultos.

El programa de Alimentación y Nutrición de la OPS adoptó las metas propuestas en la declaración de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia (1990) y en la Conferencia Internacional de Nutrición (1992), y con base en ellas elaboró el Plan de Acción Regional de Alimentación y Nutrición con el objetivo de contribuir a reducir las altas prevalencias de mala nutrición en la región, por medio de la cooperación técnica para el diseño y la ejecución de intervenciones dirigidas a mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en la región.

Este Plan identifica dos áreas de trabajo: la seguridad alimentaria y la prevención y el manejo de los problemas de mala nutrición. En la primera, se identifican tres líneas de acción: promoción de la lactancia materna exclusiva hasta los cuatro a seis meses y continua hasta los dos años; promoción de una adecuada alimentación complementaria, y promoción y educación para mejorar el acceso y el consumo de los alimentos.

En la segunda, considera la prevención y el control de la mala nutrición en los individuos, las familias y la población en general, con el fin de disminuir las altas prevalencias de los problemas nutricionales. Los problemas priorizados son: la desnutrición energético-proteica, que engloba a la desnutrición en los diversos periodos del ciclo de la vida, particularmente en la gestante, el recién nacido y el menor de dos años de edad; la deficiencia de micronutrientes como el hierro, la vitamina A y el yodo, y la obesidad y las enfermedades crónicas, dependientes de la dieta, en los grupos de más bajo nivel socioeconómico. El Plan además utiliza como estrategias: la promoción de intervenciones a todo nivel; la acción multisectorial; el uso de la comunicación social; la participación de la comunidad, y los acuerdos y convenios interagenciales.

Asimismo, con el fin de reforzar las líneas de cooperación dirigidas a modificar las prevalencias de los problemas nutricionales, la OPS brinda cooperación técnica en las siguientes líneas: desarrollo y ejecución de planes nacionales de alimentación y nutrición; vigilancia epidemiológica nutricional; desarrollo de recursos humanos y promoción de la investigación científica.

Instituto Nacional de Salud Pública Cuernavaca - Morelos - Mexico
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