Abstract in Spanish:
OBJETIVOS: Explorar la asociación entre el género y 1) la asistencia a consultas y 2) el cumplimiento del tratamiento en una población de pacientes con diabetes sacarina (mellitus) atendida en clínicas ambulatorias de la isla de Trinidad (en Trinidad y Tabago). MÉTODOS: Se llevó a cabo un estudio transversal con una muestra de 360 pacientes que llenaron los requisitos de inclusión. Se realizó un muestreo sencillo de pacientes consecutivos y se aplicó un cuestionario para entrevistar a personas atendidas en dos clínicas ambulatorias urbanas del oriente y sur de Trinidad. RESULTADOS: De los participantes, 74,2% eran mujeres. En términos porcentuales, más mujeres que hombres estaban sin empleo (79,4% frente a 59,1%; P < 0,001). Los hombres mostraron una mayor tendencia que las mujeres a consumir alcohol (26,9% frente a 11,6%; P < 0,001) y a fumar cigarrillos (20,4% frente a 5,6%; P < 0,001). Las mu-jeres observaron más el régimen alimentario que los hombres (39,3% frente a 22,6%; P < 0,005) y se ciñeron más que estos a los medicamentos prescritos (71,9% frente a 65,6%; P < 0,04). Las mujeres se mostraron más satisfechas que los hombres con las condiciones imperantes en los dispensarios (81,3% frente a 71,0%; P < 0,04) y clínicas (92,1% frente a 84,9%; P < 0,05). CONCLUSIONES: Más mujeres que hombres asistían a la clínica y el acatamiento del régimen terapéutico fue mayor entre las mujeres que entre los hombres. Estos se mostraron más propensos que las mujeres a incurrir en conductas peligrosas para la salud, tales como beber y fumar. Se necesitan intervenciones dirigidas hacia los hombres con diabetes sacarina en Trinidad y Tabago a fin de fomentar un mayor cumplimiento del tratamiento prescrito.Abstract in English:
OBJECTIVES: To explore the association between gender and (1) attendance and (2) compliance with treatment in a population of patients with diabetes who attended outpatient clinics in the island of Trinidad (Trinidad and Tobago). METHODS: A cross-sectional study was conducted with a sample of 360 patients who met the selection criteria. Simple consecutive sampling and a questionnaire were used to interview clinic attendees at two urban clinics in east and south Trinidad. RESULTS: 74.2% (267) of the participants were women. A higher percentage of women than men were unemployed (79.4% vs. 59.1%, P < 0.001). Men were more likely to consume alcohol (26.9% vs. 11.6%, P < 0.001) and smoke cigarettes (20.4% vs. 5.6% , P < 0.001). Women were more compliant than men regarding diet (39.3% vs. 22.6%, P < 0.005) and prescribed medication (71.9% vs. 65.6%, P < 0.04). Women were more satisfied than men with dispensary (81.3% vs. 71.0%, P < 0.04) and clinic conditions (92.1% vs. 84.9%, P < 0.05). CONCLUSIONS: More women attended the clinic, and their compliance with the treatment regimen was better than in men. The latter were more likely to engage in health risk behaviors such as drinking and smoking. Efforts focused on men with diabetes mellitus in Trinidad and Tobago are needed to encourage greater compliance.Abstract in Spanish:
OBJETIVO: Identificar formas asequibles y sustentables de reforzar los recursos para la atención de heridos en México aplicando las pautas contenidas en Guidelines for Essential Trauma Care [Pautas para el tratamiento básico de los heridos], publicación de la Organización Mundial de la Salud y de la Sociedad Quirúrgica Internacional que contiene recomendaciones sobre los componentes de la atención de heridos que deben poseer los servicios de salud de distintos niveles en todos los países. MÉTODOS: Las pautas publicadas (Guidelines) sirvieron de base para llevar a cabo evaluaciones de las necesidades en tres estados mexicanos en 2003 y en 2004. Los estados se escogieron con la idea de que estuviese representada la amplia variedad de condiciones geográficas y económicas del país: Oaxaca (en el sur y de estrato económico inferior), Puebla (en el centro y con un estrato económico mediano) y Nuevo León (en el norte y con un estrato económico más alto). Se evaluaron dieciséis centros entre los cuales había puestos de salud rurales, hospitales pequeños y hospitales grandes. Se hicieron visitas a todos los centros para llevar a cabo la inspección directa de los recursos físicos en cada uno y entrevistar a miembros clave del personal administrativo y clínico. RESULTADOS: Los recursos humanos y físicos destinados a la atención de heridos eran de calidad satisfactoria en los hospitales, especialmente los más grandes. La encuesta reveló algunas deficiencias, tales como una escasez de succionadores rígidos, oxímetros de pulso y algunos medicamentos usados para tratar heridos. En todos los puestos se observaron dificultades con los equipos básicos de reanimación, a pesar de que algunos recibían un número bastante alto de heridos. En los centros de todos los niveles había margen para mejorar las funciones administrativas a fin de conseguir una atención de calidad que incluyese el mantenimiento de registros de heridos, programas para mejorar la atención de estos pacientes y uniformidad en el adiestramiento del personal durante el desempeño de sus funciones. CONCLUSIONES: En este estudio se identificaron varias formas baratas de reforzar la atención de pacientes heridos en México. También se subrayó la utilidad de las pautas recomendadas en la obra Guidelines for Essential Trauma Care como modelo estandarizado para evaluar los recursos para el tratamiento de heridos que poseen los países en cualquier parte del mundo.Abstract in English:
OBJECTIVE: To identify affordable, sustainable methods to strengthen trauma care capabilities in Mexico, using the standards in the Guidelines for Essential Trauma Care, a publication that was developed by the World Health Organization and the International Society of Surgery to provide recommendations on elements of trauma care that should be in place in the various levels of health facilities in all countries. METHODS: The Guidelines publication was used as a basis for needs assessments conducted in 2003 and 2004 in three Mexican states. The states were selected to represent the range of geographic and economic conditions in the country: Oaxaca (south, lower economic status), Puebla (center, middle economic status), and Nuevo León (north, higher economic status). The sixteen facilities that were assessed included rural clinics, small hospitals, and large hospitals. Site visits incorporated direct inspection of physical resources as well as interviews with key administrative and clinical staff. RESULTS: Human and physical resources for trauma care were adequate in the hospitals, especially the larger ones. The survey did identify some deficiencies, such as shortages of stiff suction tips, pulse oximetry equipment, and some trauma-related medications. All of the clinics had difficulties with basic supplies for resuscitation, even though some received substantial numbers of trauma patients. In all levels of facilities there was room for improvement in administrative functions to assure quality trauma care, including trauma registries, trauma-related quality improvement programs, and uniform in-service training. CONCLUSIONS: This study identified several low-cost ways to strengthen trauma care in Mexico. The study also highlighted the usefulness of the recommended norms in the Guidelines for Essential Trauma Care publication in providing a standardized template by which to assess trauma care capabilities in nations worldwide.